NUESTRA ESCUELA

HISTORIA

En la primera década los años 90, en el Oriente Antioqueño hubo una marcada escasez de personal capacitado como Auxiliar de Enfermería; factor crítico que puso en riesgo la atención de los pacientes en las diferentes instituciones de salud. Para dar respuesta a esta situación, surgió la Escuela de Auxiliares de Enfermería San Rafael, con el apoyo de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y de los directivos de la Clínica San Juan de Dios de La Ceja, Antioquia.

La Escuela de Enfermería fue creada el 8 de agosto de 1994, siendo Director General de la Clínica, el Hermano Alfredo Campo Ruiz; junto con el Hermano Edilberto Castillo Gonzáles, Provincial de Colombia y el apoyo de la Hermana Inés Monsalve Plata, Directora de La Escuela para Auxiliares de Enfermería San Rafael en Bogotá. Apoyados en la trayectoria y experiencia de esta institución, gestionaron ante los Ministerios de Salud y Educación el proyecto para hacer una sede de la Escuela de Bogotá en La Ceja, Antioquia.

La Escuela fue aprobada por la Secretaría de Educación y Cultura del Departamento de Antioquia con licencia de funcionamiento según Resolución N°000827 del 21 de diciembre de 1995. Dio inicio con la selección del equipo docente y los estudiantes que conformarían la primera promoción, de los cuales, se inscribieron 98 y quedaron sólo 40; con un total de 29 egresados que se certificaron el 13 de diciembre de 1995. Sus centros de práctica fueron la Clínica y el Hospital San Juan de Dios de Rionegro (Ant.). En un primer momento funcionó como una sede de la Escuela de Bogotá, D.C. y luego como institución autónoma, con dependencia directa de la Clínica.

En los municipios del oriente antioqueño, se estima que anualmente egresan en promedio 3000 jóvenes bachilleres, con múltiples dificultades y limitaciones para acceder a la formación superior. La Escuela de Enfermería se ha convertido en un referente en la región, que ofrece una “Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano” como alternativa de superación académica y una fuente laboral que ha mejorado las condiciones de vida de múltiples familias. Las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) eligen mucho al personal egresado, por su competencia técnica y humana, el desempeño demostrado en las prácticas clínicas y su alto nivel de compromiso social.